Trozar un poco el pan y remojarlo en la leche por un rato. Cortar el queso mantecoso en cubos pequeños. Reservar
Poner la carne molida en un bol y añadir los dos dientes de ajo triturados. Agregar el perejil fresco picado y el huevo, sal y pimienta a gusto.
Escurrir bien el pan remojado y echarlo a la mezcla anterior. Con las manos bien limpias comenzar a amasar todo, para que los ingredientes se integren con la carne.
Separar la carne en porciones no muy grandes, similares a una pelota de golf. Alisar un poco con las manos, poner un trozo de queso y cerrar bien la bola de carne formando las albóndigas y asegurándonos de que el queso quede bien cubierto. Si la carne se pega un poco a las manos, un truco para evitarlo es humedecerlas con unas gotas de agua, de esta manera resultará mucho más sencillo formar las albóndigas. Repetir este proceso hasta terminar con toda la carne.
Para la salsa:
Mezclar la salsa de tomate con el ajo, hierbas provenzales (si quieres puedes agregar las especias que más te gusten) y agregar los physalis cortados por la mitad. Cocinar por 10 minutos y condimentar bien ya que esta salsa dará sabor a las albóndigas.
En una olla poner la mitad de la salsa tomate-physalis de base y sobre ella poner las albóndigas, si no caben todas podemos amontonarlas una arriba de las otras.
Cubrir con el resto de salsa y mover un poco la olla con movimientos envolventes para que las albóndigas y la salsa se integren y se mezclen bien. Por último, poner las hojas de laurel. Tapar la olla y cocinar a fuego bajo durante 45 minutos a 1 hora.